El Campeonato Provincial de Las Palmas de Rallyes de Asfalto arrancó con la trigésimo séptima edición del Rallye Villa de Santa Brígida, una prueba que recuperaba unas especiales tradicionales que causaron un sinfín de incidentes a los equipos participantes. Ni siquiera Antonio Ponce-Daniel Sosa, los vencedores del evento organizado por DGJ Sport Team, se libraron de ellos, pero consiguieron salir indemnes de un toque frontal con el Hyundai i20 R5 y arribar a la Sociedad Municipal de Deportes en lo más alto de la clasificación y precediendo al Porsche 997 GT3 Cup Rallye de la saga Armas.

El XXXVII Rallye Villa de Santa Brígida exprimió al máximo las capacidades de vehículos y equipos. Sus ocho especiales guardaron una cantidad infinita de trampas en las que la mínima pérdida de concentración resultaría en un abandono irremediable. Mientras algunos participantes regresaban a casa antes de lo previsto, otros corrieron la fortuna de solucionar sus respectivos inconvenientes mecánicos y reincorporarse a la caravana en Súper Rally.

En una prueba que figura en la cima de sus estadísticas personales, Antonio Ponce comenzó imprimiendo un ritmo que únicamente lograba igualar medianamente el Porsche 997 GT3 Cup Rallye de Iván Armas-Iván Armas. Aunque la sección matinal concluyó con pleno de victorias parciales para el piloto del Hyundai i20 R5, acompañado por vez primera en el habitáculo por el versado Daniel Sosa, los de Marzagán no daban su brazo a torcer a pesar de problemas con la dirección, derivados de un brusco impacto del suelo del vehículo alemán en un rasante de la especial de ‘Villa de Santa Brígida”.

El segundo bucle empezaba también fulgurantemente para Ponce-Sosa. Los líderes reforzaban su mandato con un contundente scratch en la segunda pasada por ‘Villa de Santa Brígida’, tramo que volvía a atragantarse a los Armas, en esta ocasión por una caprichosa caja de cambios que impedía engranar ciertas marchas. Sin embargo, en ‘Valsequillo’ la dupla que encabezaba la general apuraba en demasía la frenada del cruce más complicado de la jornada y se quedaba sin ángulo suficiente para afrontar el siguiente giro, circunstancia que les enviaba a una pradera con toque en la parte frontal derecha del artefacto procedente de la factoría de Alzenau.

El menor de los Ponce arribaba a la meta de esa cronometrada perdiendo 14.3” frente a Emma Falcón-Eduardo González. La fémina majorera se recomponía de un tibio arranque y compartió con Armas-Armas el mejor registro en el tramo intermedio de la sección. No obstante, en los últimos kilómetros de ‘Higuera Canaria’ el Citroën C3 R5 sucumbía a la dureza del evento satauteño y apeaba a Falcón-González de la batalla por el podio. Mientras, Ponce-Sosa recuperaban unos valiosos segundos ante Armas-Armas independientemente de empeorar la marca que habían establecido en el paso anterior.

Iván Armas-Iván Armas lucharon por las victoria en su primera prueba juntos, pero diversos problemas con el Porsche 997 GT3 Cup Rallye les alejaron de los intocables líderes. (Foto: Óscar Quintana)

Así las cosas, las dos parejas que se disputaban el triunfo en la ronda inaugural del Campeonato Provincial de Las Palmas de Rallyes sobre Asfalto centraban sus miras en las dos cronometradas restantes, entre las que figuraba la versión extendida de Valsequillo y su temible distancia, que doblaba la del resto de ingredientes del itinerario diseñado por DGJ Sport. Pero Ponce-Sosa, por tercera vez, establecían un registro inalcanzable en ‘Pino Santo’ y engrosaban su rente al frente a unos 20.2” que conservarían con soltura en el tramo rey, certificando así ‘Toñi’ su octavo triunfo en Santa Brígida. Por lo que respecta a la saga Armas, la satisfacción se palpaba en su formación después del exitoso debut de su hijo en las labores de copilotaje.

El último peldaño del cuadro de honor, como se presumía, se vendió a un precio sumamente elevado y exclusivamente apto a aquellas duplas que hilasen con precisión en las carreteras de las medianías de la isla de Gran Canaria. Con la baja de los Benítez y su Mitsubishi Lancer Evolution VII por motivos personales, el lanzaroteño Juan Carlos de la Cruz recogía el testigo de Falcón-González y, con la compañía de Aitor Cambeiro, recogía una merecida medalla de bronce por la que desafío sus límites y los del propio asfalto. El joven Julio Martínez y su navegante Pedro Viera otorgaron emoción a la pugna con su Porsche 996 GT3, pero se tendrían que conformar con el cuarto lugar a 5.5” de sus predecesores.

El veterano José María Ponce y su inseparable Carlos Larrodé tripularon el Seat 600 JTR a un positivo quinto puesto final. El aruquense, consciente de las limitaciones del nuevo motor que equipaba el coche producido en las instalaciones del andaluz Javier Trino, se dedicó a rodarlo e incrementar su potencial a lo largo del día. Además, una relación de marchas demasiado larga para las especiales reviradas lastraba sus avances, pero no le descartaba de la intensa pelea que se desarrolló por la tercera posición. Lo que sí lo haría fue el denominando ‘modo de protección’ en el que su propulsor se instaló en el TC-4, penalizándole excesivamente frente a sus directos rivales.

En el apartado de tracción delantera se impusieron los locales Óliver Nieves-Javier Alonso. Los Renault Clio Cup R N2 dirigidos por ellos como por sus vecinos Alberto Monzón-Aday Suárez marcaron la pauta en todo momento y reinando la igualdad entre las parejas satauteñas… hasta que problemas con el alternador de la montura de Monzón-Suárez otorgaban un colchón de medio minuto gestionado magistralmente por Nieves-Alonso.

Óliver Nieves-Javier Alonso repitieron como los más rápidos entre los participantes de tracción delantera, honor al que añadieron el de encabezar la lista de equipos satauteños. (Foto: Óscar Quintana)

Justo a sus espaldas concluyeron Antonio Afonso-Jonay Miranda, tremendamente satisfechos con los cambios realizados en el parón invernal al Mitsubishi Lancer Evolution V. Lograban superar al Renault Clio Rally5 de Marcos Martín-Armando Rivero y al Renault Clio R3T de Noé Armas-Efraín González, que revivían la cara amarga del deporte en el enlace hacia la salida del TC-7. El top ten lo completaron otros contentísimos Antonio Afonso-Lucía Santiago, que cada vez se encuentran más cómodos a bordo del Mitsubishi Lancer Evolution IX que adquirieron el pasado año.

En la Copa Nissan Micra, emoción a raudales a cargo de Heriberto Godoy-Víctor García y Borja Falcón-Ibán Santana. Las diferencias entre los integrantes de DRI Sport Racing destacaron por la igualdad que desdeñaban, tanta que en la última cronometrada -en la que se jugaban la victoria- calcaron sus registros a la décima, circunstancia que favorecía a Godoy-García en detrimento de sus compañeros de escuadra. Jesé Ramos-María Hernández cerraron el pódium al rebasar en las postrimerías de la cita con Santa Brígida a José María Santana-Gabriel Espino, víctimas de un trompo y golpe trasero en el TC-1.

Vibrante duelo por el triunfo en la Copa Nissan Micra. La contrastada experiencia de Heriberto Godoy-Víctor García terminaría imponiéndose por apenas 2.5”. (Foto: Óscar Quintana)

Por lo que respecta al Trofeo Enma 2RM Services, contundente dominio de Acorán Navarro-Omar Godinho, que endosaron un minuto a sus perseguidores más próximos, Gregorio González-Gabriel Rivero. En P3 terminaron Octavio Verona-Gabriel Santana, que retoman la confianza de la que carecían tras sus negativos resultados recientes. El regreso al volante de Bernardino Guerra, con Miguel Ángel Domínguez a su derecha, se saldó con el cuarto lugar.

En el Trofeo Opel N3, Juan Manuel Perera-Emilio Pérez vuelven a saborear las mieles del triunfo al doblegar a Alejandro Marín-Ruymán Reyes y a los retornados Aythami Afonso-Álvaro Rosario. En lo que se refiere a la Copa Faroga <1.6 Trofeo Pastelería La Madera, brillante remontada la protagonizada por Juan Betancor-Juan Carlos Díaz con el Toyota Corolla Twin Cam. Amanecían con una penalización de 10” y un pinchazo que les hundían en la tabla, pero cerraban el día con una sonrisa de oreja a oreja y aprovechando las oportunidades que se les presentaban.

La Copa Marbella ofreció espectáculo y diversión a partes iguales, además de lágrimas a Iván Sosa-Arcadio Suárez, que veían obsequiada su entrega con el galardón de ganadores en una de las ediciones más exigentes en la historia del Rallye Villa de Santa Brígida. En la Copa BMW Power sobrevivieron Efraín Granado-Daniel Hernández, toda vez que Borja Falcón-Ibán Santana y Alba García-Daniel Quintana (Nissan Micra N3) se coronaban en el Trofeo de Promoción FALP y el Volante FALP, respectivamente.

Foto principal: Daniel García Photography

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