Desde su ascenso a la categoría reina del Mundial de Rallyes, el récord de precocidad que ostentaba Jari-Matti Latvala con su victoria en el Rally de Suecia del 2008 tenía los días contados. Su compatriota Kalle Rovanperä dispondría de cuatro temporadas para rebasarle, pero con dos le ha bastado a un piloto que, curiosamente, a día de hoy está a las órdenes de Latvala. Acompañado por Jone Halttunen en el habitáculo del Toyota Yaris WRC #69, el nórdico exhibió una madurez en su conducción impropia a su edad, gestionando a la perfección una presión casi inexistente.

Un piloto con siete coronas en su palmarés le metió en el grupo de aspirantes al título a principios de año. Sus resultados en Monte-Carlo y Laponia le situaron al frente de la clasificación del Mundial de Rallyes, rompiendo el récord de precocidad. Anteriormente, había desbaratado el del primer scratch, empleando menos de cuarenta especiales en la categoría reina para ello. Sin embargo, se le resistía el de la victoria más tempranera, ya sea por errores o problemas ajenos a su conducción.

Pero en el Rally de Estonia, en las carreteras en las que debutó en competición oficial allá por el 2011 al volante de un Toyota Starlet de propulsión y en el país en el que actualmente reside, Kalle Rovanperä empata con su padre Harri en la estadística de triunfos en el campeonato. El finlandés lo ha hecho con la inestimable compañía de Jonne Halttunen en el interior del Toyota Yaris WRC y tras un recital de conducción en las rápidas especiales bálticas.

Su inexperiencia en esa posición podría añadirle presión, pero la frialdad característica de los nórdicos convirtió la etapa de hoy, compuesta por seis cronometradas, en un mero trámite para Rovanperä, que aventajó en el término global a los irlandeses Craig Breen-Paul Nagle, sus rivales más próximos, en nada menos que 59.9″, una auténtica barbaridad habida cuenta de las características de los tramos estonios. Además, este resultado impulsa a la firma nipona en el apartado de fabricantes, disfrutando ya de una renta de 59 puntos con respecto a Hyundai.

Y es que la marca surcoreana se está enfrentando a una de las temporadas más complejas desde que se implementaron los World Rally Car especificación 2017. Los caprichos de la suspensión y la inconsistencia de sus parejas titulares han mermado considerablemente sus aspiraciones a pesar del tercer puesto cosechado por Thierry Neuville-Martijn Wydaeghe en el evento con base en la localidad de Tartu. Los belgas recibieron una penalización de 10″ por presentarse con retraso en un control horario que avivó su lucha con Sébastien Ogier-Julien Ingrassia, pero no se alteraría la tabla.

Los franceses lo tenían claro, sus contrincantes en la lucha por el título son Elfyn Evans-Scott Martin, que este fin de semana siempre rodaron a su espalda. Los británicos carecieron de ese extra de confianza que permite afrontar los rasantes y curvas ciegas de Estonia con la velocidad ideal, lo que les relegó a una agria quinta plaza en la que se les hizo demasiado grande la sombra de sus compañeros de equipo, que también les doblegaron en un Power Stage en el que se impusieron Ott Tänak-Martin Järveoja (Hyundai i20 Coupé WRC), consolación insuficiente para los ídolos locales.

Teemu Suninen-Mikko Markkula, padeciendo leves problemas mecánicos en su Ford Fiesta WRC, concluyeron al fin una prueba a los mandos del Ford Fiesta WRC que les descarga un peso importante y posibilita su continuidad en M-Sport en las campañas venideras. Por su parte, Pierre Louis Loubet-Florian Haut Labourdette remontan el curso con su P7 a los mandos del Hyundai i20 Coupé WRC gestionado por 2C Compétition.

En WRC2, los noruegos Andreas Mikkelsen-Ola Floene vuelven a la senda de la victoria con el Skoda Fabia Evo Rally2 de Toksport WRT, superando a sus compatriotas Mads Ostberg-Torstein Eriksen en una cita en la que numerosos inconvenientes les han dificultado luchar por el oro con el Citroën C3 Rally2. El duelo por el bronce se saldó en favor de Marco Bulacia-Marcelo Ohannesian (Škoda Fabia Evo Rally2), que no dieron opción a Adrien Fourmaux-Renaud Jamoul (Ford Fiesta MKII Rally2).

En WRC3, heroico triunfo con susto incluido de Alexey Lukyanuk-Alexey Arnautov con el Škoda Fabia Evo Rally2 de Sports Racing Technologies. Los rusos, que gozaban de un colchón que rondaba los cuatro minutos sobre Kajetan Kajetanowicz-Maciej Szczepaniak (Škoda Fabia Evo Rally2), volcaron en el Power Stage, pero lograron arribar a la meta con el artefacto checo luciendo unas heridas de consideración. Los españoles José María López-Borja Odriozola fueron cuartos con otro Škoda.

En Junior WRC, Sami Pajari-Mikko Heikkila se llevaron los honores por delante de Jon Armstrong-Philip Hall y Martins Sesks-Renars Francis. Una desgarradora avería en la transmisión del Ford Fiesta Rally4 de Martin Koci-Petr Tesínský les arrebató el tercer peldaño del podio en la especial que ponía punto y final al Rally de Estonia.

Foto: Red Bull Content Pool

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