Los finlandeses certificaron su segundo triunfo en el Mundial de Rallyes en un evento con características diametralmente opuestas al Rally de Estonia, en el que inauguraron su palmarés el pasado mes de julio. La dupla del Toyota Yaris WRC se impuso a la experiencia en un fin de semana en el que su entendimiento de los nuevos compuestos de Pirelli les permitió jugar con una de las cartas más importantes que había sobre la mesa. Atacando en las tres etapas, Kalle Rovanperä logra una victoria que los dioses del ‘Acrópolis’ esquivaron a su padre en sus años con Peugeot.

Como si de veteranos se tratase. Los jovencísimos Kalle Rovanperä-Jonne Halttunen tumbaron el mito de la experiencia en el Rally de los Dioses, una prueba en la que siempre primó el conocimiento debido a la naturaleza de las especiales griegas. A su actual jefe en Toyota Gazoo Racing WRT, su paisano Jari-Marri Latvala, le costó casi una década descorchar el champán del ‘Acrópolis’, pero sus pupilos y pilares del futuro de la firma nipona brindaron a la primera.

Una de las claves del éxito de la tripulación #69 reside en la velocidad con la que comprendieron el funcionamiento de los nuevos neumáticos que Pirelli desplazó al este mediterráneo. Tomándose los kilómetros iniciales a modo de aprendizaje, desde la tercera especial se convirtieron en los hombres a batir, resultando incluso indiferente ante el cronómetro los compuestos que Rovanperä-Halttunen escogiesen en comparación con los de sus rivales.

En sus propias carnes lo comprobaron definitivamente los estonios Ott Tänak-Martin Järveoja, que afrontaban la etapa de hoy con blandos en los cuatro costados de su Hyundai i20 Coupé WRC. Unos problemas eléctricos que afectaban al funcionamiento de los limpiaparabrisas en especiales en las que llovía en absoluto ayudaron la causa, pero lo cierto es que en ningún momento disputaron el triunfo a sus antecesores, que añadieron a su botín los 5 puntos extra del ‘Power Stage’.

Este Rally Acrópolis ha reforzado la posición de Sébastien Ogier-Julien Ingrassia al frente del Mundial. La octava corona depende de ellos mismos, que gozan de una renta que se antoja irremontable gracias al tercer puesto cosechado en Grecia y a los percances que lastraron a sus rivales en la lucha por la corona. En gestión y asunción de riesgos, nadie juzga mejor las circunstancias de carrera que los ocupantes del Toyota Yaris WRC #1, que no se lanzaron a por la medalla de plata.

En una solitaria cuarta plaza concluyeron los españoles Daniel Sordo-Cándido Carrera, con positivas sensaciones en lo que a compenetración en el habitáculo se refiere. Los del Hyundai i20 Coupé WRC aseguraron los puntos para su marca, muy necesitada tras la nefasta fiabilidad que exhibieron en la primera mitad del curso. A sus espaldas, Gus Greensmith-Chris Patterson se hicieron con el quinto puesto, derrotando a sus compañeros en el duelo Ford Fiesta WRC.

Adrien Fourmaux-Renaud Jamoul no pudieron defenderse debido a un contratiempo en el motor de su vehículo que les obligó a detenerse en el enlace hacia el TC-13, lo que acarreó una penalización de 3′ por retraso en el control horario de salida. Asimismo, un postrero trompo les hizo perder la P6 que ostentaban en favor de Elfyn Evans-Scott Martin (Toyota Yaris WRC). Los belgas Thierry Neuville-Martijn Wydaeghe (Hyundai i20 Coupé WRC) lograron terminar octavos una cita nefasta a sus intereses.

En WRC2 una impecable jornada dominical entregó los honores a Andreas Mikkelsen, que se estrenaba con Elliott Edmondson a su derecha y retomaba un sistema de notas inglés en el Škoda Fabia Evo Rally2. Sus vecinos en las carpas de Toksport WRT, Marco Bulacia-Marcelo Ohannesian, acabaron satisfechos con su actuación en un país que nunca antes habían visitado. El cuadro de honor de la división lo completaron Nikolay Gryazin-Konstantin Aleksandrov, descubriendo el Ford Fiesta Rally2.

Por lo que respecta a WRC3, nuevo éxito de los franceses Yohan Rossel-Alexandre Coria… hasta que los comisarios deportivos les descalificaron por irregularidades en el peso del subchasis delantero del Citroën C3 Rally2. Así las cosas, heredaron la corona de laurel los polacos Kajetan Kajetanowicz-Maciej Szczepaniak, encabezando un triplete Škoda Fabia que cerraron Chris Ingram-Ross Whittock y Emil Lindholm-Reeta Hämäläinen, en ese orden.

Foto: Red Bull Content Pool

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